1 de agosto de 2026
Clonando extintos

¿Sabías que la clonación de animales podría ser nuestra última esperanza para algunas especies al borde de la extinción? Actualmente, solo quedan dos hembras de rinoceronte blanco del norte en todo el mundo, una realidad desgarradora que nos enfrenta a la acelerada pérdida de biodiversidad en nuestro planeta. La ONU ha advertido que aproximadamente un millón de especies de animales y plantas enfrentan la amenaza de desaparecer en las próximas décadas.

Sin embargo, lo que antes parecía ciencia ficción ahora representa una posibilidad real para la conservación. Las aplicaciones de la clonación están avanzando rápidamente, aunque todavía existen importantes desventajas de la clonación que debemos considerar. En este artículo exploraremos cómo funciona la clonación de animales en detalle, los intentos de clonación de especies extintas, y los dilemas éticos que plantea esta tecnología. Mientras tanto, proyectos como Nature’s SAFE ya trabajan para recoger y conservar 50 millones de muestras genéticas de animales en peligro, congelándolas a 196 grados bajo cero en tanques criogénicos. A pesar de los avances, nos preguntamos: ¿es la clonación nuestra mejor apuesta para el futuro de la biodiversidad?

El renacer de especies: casos reales de clonación exitosa

La ciencia ha comenzado a escribir historias de esperanza para especies al borde del abismo. En laboratorios alrededor del mundo, científicos trabajan incansablemente para perfeccionar técnicas de clonación que podrían revertir lo que antes considerábamos inevitable. Estos son los casos más destacados donde la clonación de animales ha pasado de ser teoría a realidad palpable.

El rinoceronte blanco del norte y el proyecto Biorescue

Actualmente, solo quedan dos hembras de rinoceronte blanco del norte vivas: Najin y Fatu, madre e hija, que viven bajo estricta vigilancia en la reserva de Ol Pejeta en Kenia. El consorcio internacional BioRescue ha logrado el primer embarazo de rinoceronte tras transferencia de embriones, un avance crucial para salvar la especie.

Aunque la madre subrogada (Curra) falleció por una infección bacteriana después de lluvias torrenciales, los científicos confirmaron que había gestado un feto macho viable durante 70 días. Este éxito valida la técnica y abre la puerta para utilizar los 30 embriones de rinoceronte blanco del norte ya producidos y crioconservados a -196°C.

El hurón de patas negras en EE.UU.

Elizabeth Ann, nacida el 10 de diciembre de 2020, marcó un hito como el primer hurón de patas negras clonado. Fue creada a partir de células preservadas de Willa, un ejemplar que murió hace más de 30 años sin dejar descendencia.

La población actual de estos hurones (entre 400-500 ejemplares) desciende de solo siete individuos, lo que los hace genéticamente similares a hermanos o primos. Sin embargo, el genoma de Willa contiene el triple de diversidad genética, ofreciendo resistencia potencial a enfermedades como la peste selvática. Recientemente, otro clon llamado Antonia ha dado a luz crías sanas, demostrando que la técnica puede contribuir efectivamente a la recuperación de la especie.

El bucardo en España: un intento parcial

El caso del bucardo representa el único ejemplo documentado de una «desextinción» completa, aunque breve. En 2003, científicos españoles lograron clonar esta subespecie extinta de cabra montesa a partir de células de Celia, el último ejemplar fallecido en 2000.

Mediante transferencia nuclear, insertaron el núcleo de una célula del bucardo en un óvulo de cabra doméstica. De más de 200 embriones implantados, solo uno completó la gestación. La cría nació viva pero falleció a los pocos minutos debido a una malformación pulmonar. Este caso demuestra tanto las posibilidades como los desafíos de la clonación de especies extintas.

El huemul chileno y la clonación interespecífica

El huemul, un ciervo andino en peligro crítico (menos de 1000 ejemplares), es objeto de investigaciones en Chile para su conservación mediante clonación interespecífica. Los científicos extraen células de los huemules mediante dardos especiales que toman muestras de tejido sin dañar al animal.

El proyecto busca demostrar que es posible clonar mediante técnica interespecífica, insertando células del huemul en óvulos de especies cercanas como otros ciervos o incluso bovinos. Esta aproximación podría ser fundamental para especies con poblaciones tan reducidas que no disponen de hembras suficientes para gestar embriones de su propia especie.

Cómo funciona la clonación de animales en conservación

La clonación de animales para conservación sigue un proceso preciso y meticuloso que combina técnicas avanzadas de biología celular y reproductiva. El procedimiento ha evolucionado significativamente desde el nacimiento de la oveja Dolly en 1996, aplicándose ahora específicamente para especies en peligro.

Extracción y conservación de material genético

El proceso comienza con la recolección cuidadosa de muestras biológicas. Los guardabosques y científicos utilizan guantes, mascarillas y pinzas estériles para evitar contaminaciones cuando extraen pelo, piel o tejidos. Las muestras de pelo se conservan en sobres de papel, mientras que pequeñas porciones de excrementos (aproximadamente 3 gramos) se almacenan en tubos con silicagel.

Para conservación a largo plazo, el material genético se mantiene en tanques de nitrógeno líquido a -196°C, lo que permite una preservación prácticamente indefinida. Sorprendentemente, las dosis seminales almacenadas desde 1981 mantienen actualmente la misma viabilidad que cuando fueron elaboradas.

Transferencia nuclear y creación de embriones

La técnica principal se conoce como transferencia nuclear de células somáticas (TNCS). Primero, se extraen óvulos de animales de especies relacionadas —como ocurrió con hurones domésticos para clonar hurones de patas negras en peligro. Mediante micropipetas, los científicos eliminan el núcleo del óvulo, dejándolo «vacío».

Posteriormente, insertan el núcleo de una célula somática (cualquier célula no reproductiva) del animal que se desea clonar en este óvulo enucleado. Para activar el desarrollo, aplican un estímulo eléctrico que provoca la división celular. Este proceso crea embriones que contienen el material genético completo del animal donante.

Uso de madres sustitutas de especies cercanas

Tras formar los embriones, estos se implantan en el útero de una hembra de una especie cercana que actuará como madre sustituta. Por ejemplo, en la clonación de lobos árticos se utilizaron beagles como madres sustitutas después de transferir más de 80 embriones al útero de siete perras.

La elección de la especie sustituta es crucial y se basa en la compatibilidad genética y fisiológica. Los perros comparten ascendencia con los lobos, lo que aumenta las probabilidades de éxito en la gestación.

Diferencias entre clonación y reproducción asistida

Aunque ambas técnicas buscan facilitar la reproducción, la clonación es un proceso asexual que crea individuos genéticamente idénticos sin modificación genética. Mientras que la reproducción asistida convencional utiliza gametos (óvulos y espermatozoides), la clonación prescinde del material genético del óvulo y utiliza células somáticas del animal donante.

Asimismo, la clonación reproductiva requiere necesariamente una madre sustituta, mientras que algunas técnicas de reproducción asistida pueden realizarse con la madre biológica. No obstante, ambas comparten el objetivo final de preservar especies amenazadas y su diversidad genética.

Ventajas y desventajas de la clonación para salvar especies

Entre promesas y desafíos, la clonación de animales presenta un panorama complejo en el ámbito de la conservación. Analizar sus ventajas y limitaciones resulta fundamental para entender su verdadero potencial.

Preservación genética de especies extintas

La principal ventaja de la clonación es la posibilidad de recuperar material genético de especies ya desaparecidas o en grave peligro. Argentina logró clonar ejemplares de chita por primera vez en el mundo, contribuyendo a la protección de animales en peligro de extinción. Asimismo, la FAO calcula que alrededor del 30% de las especies animales de uso pecuario (unas 1500) corren peligro crítico. La preservación de estas variedades únicas mediante clonación podría ayudar a la humanidad a enfrentar problemas futuros como cambios climáticos o nuevas enfermedades.

Limitaciones técnicas y tasas de éxito bajas

Sin embargo, la eficiencia actual es extremadamente baja. Dolly fue el único resultado positivo de 277 intentos. En el caso del bucardo, de más de 750 embriones clonados, solo se logró un nacimiento. Esta baja tasa de éxito promedio (solo 20% según un informe de la Universidad de Columbia) implica la necesidad de numerosas madres sustitutas y múltiples intentos, lo que complica enormemente el proceso.

Problemas de salud en clones

Los animales clonados presentan mayor propensión a enfermedades y malformaciones. La cría de bucardo murió a los pocos minutos debido a una malformación pulmonar. Además, muchos clones sufren envejecimiento prematuro y problemas en el sistema inmunitario. Dolly, por ejemplo, murió a los seis años, aproximadamente la mitad de la vida promedio de una oveja, mostrando signos de envejecimiento acelerado.

Costos elevados y acceso limitado

El costo es otro factor limitante. Los precios oscilan entre 40.000 y 90.000 euros en Embryotools, llegando hasta 150.000 euros por tres clonaciones de caballo en otras empresas. Estos altos costes hacen que la tecnología sea prácticamente inaccesible para fines de conservación a gran escala, restringiendo su uso a casos muy específicos.

Impacto en la biodiversidad

Por último, existe preocupación sobre cómo la clonación afectaría la diversidad genética. Mientras la reproducción sexual genera individuos diversos adaptables a condiciones cambiantes, la clonación produce copias genéticamente idénticas. No obstante, algunos expertos argumentan que si se gestiona adecuadamente, la clonación podría incluso aumentar la variación genética en algunas especies, como ocurriría con caballos castrados de élite.

Ética, sostenibilidad y el futuro de la clonación animal

Más allá de la viabilidad técnica, la clonación de animales plantea profundos dilemas éticos que científicos, conservacionistas y filósofos debaten intensamente. Este campo, donde ciencia y ética se entrelazan, exige un análisis responsable de sus implicaciones.

¿Es ético traer de vuelta especies extintas?

La pregunta fundamental no es si podemos clonar especies extintas, sino si deberíamos hacerlo. Algunos expertos cuestionan si sería justo traer animales a un mundo que ya no está adaptado para ellos, potencialmente causándoles sufrimiento. Como señala un investigador: «Antes de crear animales deberíamos preguntarnos por las condiciones que llevaron a su desaparición y si seríamos capaces de revertirlas para asegurar su supervivencia».

No obstante, otros argumentan que la clonación podría representar una forma de enmendar el daño causado por la humanidad, especialmente para especies eliminadas por causas antropogénicas.

El papel de la biotecnología frente a la conservación natural

La biotecnología moderna se posiciona como aliada en la conservación de la biodiversidad. Mediante técnicas avanzadas, contribuye a la preservación de especies, restauración de ecosistemas y protección de la diversidad genética. Sin embargo, algunos científicos advierten que una solución puramente tecnológica «no es una respuesta real al problema, es un parche».

La importancia de actuar antes de llegar a la clonación

Los expertos coinciden: la clonación no debe ser la primera opción. «Los programas de recuperación basados en reproducción natural son preferibles para asegurar al máximo la variabilidad genética», afirma José Folch, quien trabajó en el proyecto del bucardo. Resulta prioritario abordar las causas fundamentales de extinción como destrucción de hábitats, cambio climático y contaminación.

Proyectos como Nature’s SAFE y bancos genéticos

Frente a la sexta extinción masiva, iniciativas como Nature’s SAFE trabajan para recoger y conservar 50 millones de muestras genéticas de animales en peligro. Esta organización, fundada en 2020, conserva líneas celulares y gametos a -196°C para potenciales programas de cría.

A diferencia de proyectos que buscan «desextinguir» especies, Nature’s SAFE tiene un objetivo claro: «No pretendemos resucitar una especie extinguida, sino prevenir su extinción». Este enfoque preventivo se complementa con otros bancos como el Centro de Recursos Fitogenéticos en España, que almacena duplicados de seguridad de colecciones españolas.

Por tanto, aunque la clonación ofrece herramientas prometedoras, el verdadero desafío sigue siendo detener la pérdida actual de biodiversidad antes que restaurar lo ya perdido.

Conclusión

En definitiva, la clonación de animales representa una herramienta fascinante aunque controvertida en la lucha contra la extinción masiva que enfrentamos. A lo largo de este artículo, hemos visto casos prometedores como el del rinoceronte blanco del norte y el hurón de patas negras, que demuestran el potencial real de esta tecnología. Sin embargo, también queda claro que las limitaciones técnicas, los altos costos y las bajas tasas de éxito constituyen obstáculos significativos.

La pregunta fundamental no es simplemente si podemos clonar especies amenazadas, sino si deberíamos hacerlo. Aunque la tecnología avanza rápidamente, conviene recordar que la clonación debe considerarse como último recurso, no como solución principal. Ciertamente, proyectos como Nature’s SAFE ofrecen alternativas preventivas más sensatas, conservando material genético antes que especies desaparezcan por completo.

Durante nuestra investigación, descubrimos que la conservación tradicional sigue siendo prioritaria: proteger hábitats, combatir el cambio climático y reducir la contaminación. La clonación, por tanto, representa una herramienta complementaria, no un reemplazo para estos esfuerzos fundamentales.

Además, las cuestiones éticas permanecen sin respuestas definitivas. ¿Es justo traer de vuelta especies a un mundo que ya no está adaptado para ellas? ¿Estamos realmente solucionando el problema o simplemente aplicando un parche tecnológico?

Pese a estos dilemas, el avance científico continúa ofreciendo esperanza. La combinación de biotecnología responsable y conservación tradicional podría abrir caminos innovadores para proteger nuestra biodiversidad. Después de todo, cada especie salvada representa un triunfo para el ecosistema global y las generaciones futuras.

Para profundizar en estos temas apasionantes sobre ciencia y conservación, les invitamos a que sigan leyendo artículos interesantes en www.panoramabierto.com, donde encontrarán análisis detallados sobre los últimos avances en biotecnología y medio ambiente. Al final, la verdadera pregunta no es si podemos clonar especies extintas, sino qué haremos para evitar que más especies necesiten ser clonadas en primer lugar.

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